El objeto fundamental del Seguro de Vida es indemnizar a:

  1. Los beneficiaros de una persona que fallece prematuramente dejando pendiente la manutención de una familia u otros dependientes económicos, y/o

  2. El asegurado que llega con vida a una edad en que ya no puede generar los ingresos suficientes para su manutención, y/o

  3. El asegurado que llega con vida a una fecha determinada y en la cual tiene previsto un gasto o la necesidad de financiar algún proyecto de vida, de él o de su familia

Para hacer frente a tales riesgos se han ideado Planes de Seguros que amparan el Riesgo de Fallecer y Planes de Seguros que amparan el Riesgo de Sobrevivir. De este modo existen seguros que otorgan una Suma Asegurara como indemnización a los supervivientes al fallecimiento del asegurado y otros que otorgan una Suma Asegurada al Asegurado Sobreviviente.

Dado que el Seguro opera con bases estadísticas, en el caso del Seguro de Vida el riesgo debe ser medido con esas bases.

Para que las aseguradoras puedan medir la factibilidad de ocurrencia de los riesgos que se propone cubrir en el Seguro de Vida, se utiliza como instrumentos de medición las “TABLAS DE MORTALIDAD”

Dichas tablas varían de acuerdo a cada país; a cada época, ya que dependen de factores tales como: avances médicos, alimentación; condiciones de higiene y salubridad, etc.